Hay cuestiones o criterios que pueden ser discutibles en las PAU, pero lo que hay que evitar a toda costa, son los errores en los exámenes. Con ellos, se da a los alumnos una imagen de poca seriedad.
Bueno pues como casi todos los años tras celebrarse las PAU se produce un revuelo crítico por parte de los profesores de filosofía en Extremadura y comienzan a aparecer protestas, algunas incluso pidiendo dimisiones.
Algunos podrían decir que los profesores de filosofía son un poco tiquismiquis, pero la verdad es que se suceden casi todos los años, yo los recuerdo desde los tiempos en que participaba en las reuniones de organización de las PAU, sucede en diferentes asignaturas y suceden en diferentes comunidades autónomas, como nos comenta Miguel Santa Olalla en Boulesis.
Creo, que siendo conscientes de, que todos cometemos errores, se debería tomarse un poco más en serio esta cuestión y evitar que dichos errores aparezcan. Lo cierto es que parece, da la impresión, aunque no sea así, de que alguien no se está tomando en serio su trabajo. O al menos esa es la imagen que se transmite con estas cosas y es una imagen que debería tratar de evitarse.
Hay cuestiones o criterios que pueden ser discutibles en las PAU, pero lo que hay que evitar a toda costa, son los errores y las imprecisiones en los exámenes y criterios específicos de corrección. Con dichos errores, se da a los alumnos una imagen de poca seriedad.
Los errores en las pruebas de junio se han comentado ya ampliamente:
Estos errores e imprecisiones en el examen de filosofía y de los criterios específicos de corrección debería desaparecer. Si se sigue así no tiene sentido hablar de contenidos mínimos, de tipo de examen, etc. Lo primero es lo primero, luego después ya podremos hablar de las otras cosas.